Inicio Actualidad «Va a ser necesario un contrato social de todos los argentinos»

«Va a ser necesario un contrato social de todos los argentinos»

La ex presidente Cristina Kirchner pronunció estos conceptos en la  presentación de su libro «Sinceramente» en la Feria del Libro organizada en La Rural. La acompañaron los principales dirigentes del kirchnerismo. Elogió las políticas de Trump en Estados Unidos y recordó la gestión económica de Roberto Lavagna.


Luego de realizar un breve repaso sobre la experiencia de escribirlo y agradecer a quienes la acompañaron, comenzó a hablar de la coyuntura y a analizar la realidad de la Argentina.

Tras varios minutos en los que recordó crisis pasadas de la Argentina y de desarrollar los motivos y las intenciones que tuvo con el libro, la ex mandataria hizo una referencia, aunque sin nombrarlo, al consenso al que llamó el gobierno nacional: «Por supuesto que nadie en épocas de discursos de unidad, de grandes acuerdos entre sectores políticos, dirigenciales, sociales, sindicales, la iglesia, nadie puede estar en desacuerdo con esto. Va a ser necesario algo más, un contrato social de todos los argentinos y las argentinas, con metas verificables, cuantificables.»

«Si tuviera que ponerle un título sería un contrato social de ciudadanía responsable que involucra a todos, desde el empresario ciudadano y con su responsabilidad, por un dirigente sindical, un intelectual, un ciudadano que trabaja de operario para aquellos también que hoy son cooperativistas, o tienen un pan de trabajo. No hay mayor compromiso, primero desde el Estado, de generar las condiciones, y segundo de los empresarios para generar ese empleo, no hay posibilidades en este mundo tan difícil de generar crecimiento económico sin mercado interno fuerte», completó.

Con respecto a las razones que la llevaron a realizar la obra que se convirtió en bestseller, la senadora afirmó: «Después de yo ser presidente, más todo lo que pasó y está pasando en el país, era muy mezquino escribir una cosa de uno nada más, y me pareció que tenía que escribir cosas que le sirvieron a otros y que nos sirvieran a todos para reconocernos en la historia de lo que vivimos como argentinos y argentinas durante tantas décadas, desde las distintas posiciones que todos y todas tenemos, no creo en los neutrales, se habrán dado cuenta… para neutrales están los suizos, los argentinos no somos neutrales. Nunca lo fui ni lo quiero ser».

Y continuó: «Por eso el libro, lejos de plantear enfrentamientos o peleas, es una interpelación a todos, a las dirigencias no solamente políticas, sociales, sindicales, empresariales, culturales, a la sociedad». En ese sentido, en un tramo del discurso en el que se refirió a la administración de Mauricio Macri, Cristina Kirchner pidió no silbar al Gobierno y llamó a «analizar, sin enojarnos los unos con los otros, tratar de entender para después resolver».

«No creo en sociedades maravillosas ni en malos dirigentes, creo que hay algo de reflejo arriba de lo que hay abajo y viceversa, con nuestros defectos y limitaciones, entonces quise transmitirles a los jóvenes lo que me tocó vivir, lo que estoy viviendo y lo que están viviendo los argentinos, son momentos muy difíciles», añadió.

En otro tramo del discurso, Cristina Kirchner elogió a la administración de Donald Trump en los Estados Unidos: «Miren lo que esta pasando en Estados Unidos. La economía vuela, tienen el indice de desempleo más bajo desde hace 50 años. Teóricamente la Reserva Federal debería subir la tasa de interés para que la economía baje. No. Algunos se dieron cuenta que tenían que volver a generar trabajo industrial adentro del país para volver a generar riqueza. Sería bueno que aquellos que viajan tanto para allá y escuchan tanto lo que les dicen allá, imiten lo que hacen allá».

Siempre en la misma línea, Cristina Kirchner hizo una asociación entre crisis pasadas de la Argentina y lo que está ocurriendo hoy y la importancia de conocer lo sucedido: «Tengo registro de muchas crisis, la primera en el 75, cuando uno la vivía no como protagonista, el famoso Rodrigazo, la noche de la dictadura, la híper en la democracia, el 2001, antes el Bonex. Entonces mi idea fue que tenía que contar lo que había vivido, las cosas que pasaban, porque hay como una cosa en la que nos quieren presentar la historia como hechos inconexos y como si las cosas sucedieran casi como una tormenta».

Por otro lado, la ex Presidente recordó la gestión de Roberto Lavagna al frente del ministerio de Economía durante la gestión de Eduardo Duhalde: «Cuando Néstor Kirchner asumió como presidente de todos los argentinos en medio de una crisis muy importante en 2003, recibimos el gobierno, que veníamos de una crisis brutal en 2001, y recibió Néstor 2,3 millones de planes Jefes y Jefas de hogar, que era un instrumento importante que había tenido el gobierno de Eduardo Duhalde y el ministro Roberto Lavagna para paliar la terrible crisis de 2001, y cuando nos tocó entregar en 2015 el gobierno, de aquellos planes había 207 mil porque habíamos generado millones de puestos de trabajo que permitieron a esos planes poder encontrar una ocupación».

Con más de 200 mil ejemplares vendidos hasta el momento, la presentación del libro se transformó en el primer acto público de la ex presidente en este 2019 en el que el mundo de la política aguarda su definición sobre una posible candidatura presidencial.